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Una arquitecta explica cómo acelerar la reforma del baño y la cocina

Para lograr la radical transformación de esta cocina, la arquitecta María Eugenia Carranza sumó metros de un baño contiguo, que a su vez se convirtió en toilette. Las posibilidades del rediseño aparecieron en el momento de sentarse a proyectar sobre el plano: “Es la etapa más importante, porque en el dibujo podés trabajar al milímetro y surgen un montón de cosas que quizás es más difícil ver cuando estás ahí”.

Toda la verdad sobre el microcemento

Una capa de cemento alisado negro cubrió el antiguo piso dejando la superficie pareja y en combinación con el calcáreo original del pasillo. Colocarlo sobre el granito existente redujo tiempos y evitó una parte engorrosa de la obra, ventajas de este material que se compensan con sus contras: “En construcción decimos que, si te gusta el hormigón alisado, te tienen que gustar las fisuras porque siempre alguna marquita aparece”, revela la titular del Estudio Carranza.

Calcular tiempos y demoras

Dos meses es el tiempo mínimo estimado para la reforma de una cocina. ¿Por qué tanto? Hay varias etapas en el camino crítico de este trabajo, que comienza con la obra húmeda, las instalaciones y después, el carpintero, quien necesitará cada uno de esos 60 días para la entrega. “Son las vedettes de la construcción. El primer adelanto que pido es para que compren el material y puedan empezar a trabajar”, nos cuenta Carranza. ¿Otro truco para reducir tiempos? No es lo más habitual, pero si toca un mueble que no está contenido entre paredes, se evita tomar las medidas in situ.

Una vez colocados los muebles, será el turno del marmolero y la mesada, otra etapa que Carranza sabe cómo agilizar: “Con los armazones puestos, aunque falten cajones y puertas, ya puede entrar el marmolero a tomar las medidas”.

Temibles conexiones

Finalmente, no son tan condicionantes como se cree. “Ni el gas ni el agua son una dificultad, por supuesto hay que considerar la ubicación del desagüe original y te tiene que dar la pendiente, pero no suele ser un problema”, apunta la arquitecta.

De baño incómodo a toilette impactante

De base

El microcemento alisado se complementó con un zócalo alto de madera con moldura que ayuda a jerarquizar el espacio y se prolonga en el elegante mueble de mármol que contiene la bacha. Ubicado en la línea de la puerta, su delgado diseño evita choques al entrar pero su mayor secreto es una puerta lateral de guardado que además, permite acceder a los caños para arreglos y mantenimiento.

Antes y después: planos orientadores

Para lograr la radical transformación de esta cocina, la arquitecta María Eugenia Carranza sumó metros de un baño contiguo, que a su vez se convirtió en toilette. Las posibilidades del rediseño aparecieron en el momento de sentarse a proyectar sobre el plano: “Es la etapa más importante, porque en el dibujo podés trabajar al milímetro y surgen un montón de cosas que quizás es más difícil ver cuando estás ahí”.

Toda la verdad sobre el microcemento

Una capa de cemento alisado negro cubrió el antiguo piso dejando la superficie pareja y en combinación con el calcáreo original del pasillo. Colocarlo sobre el granito existente redujo tiempos y evitó una parte engorrosa de la obra, ventajas de este material que se compensan con sus contras: “En construcción decimos que, si te gusta el hormigón alisado, te tienen que gustar las fisuras porque siempre alguna marquita aparece”, revela la titular del Estudio Carranza.

Calcular tiempos y demoras

Dos meses es el tiempo mínimo estimado para la reforma de una cocina. ¿Por qué tanto? Hay varias etapas en el camino crítico de este trabajo, que comienza con la obra húmeda, las instalaciones y después, el carpintero, quien necesitará cada uno de esos 60 días para la entrega. “Son las vedettes de la construcción. El primer adelanto que pido es para que compren el material y puedan empezar a trabajar”, nos cuenta Carranza. ¿Otro truco para reducir tiempos? No es lo más habitual, pero si toca un mueble que no está contenido entre paredes, se evita tomar las medidas in situ.

Una vez colocados los muebles, será el turno del marmolero y la mesada, otra etapa que Carranza sabe cómo agilizar: “Con los armazones puestos, aunque falten cajones y puertas, ya puede entrar el marmolero a tomar las medidas”.

Temibles conexiones

Finalmente, no son tan condicionantes como se cree. “Ni el gas ni el agua son una dificultad, por supuesto hay que considerar la ubicación del desagüe original y te tiene que dar la pendiente, pero no suele ser un problema”, apunta la arquitecta.

De baño incómodo a toilette impactante

De base

El microcemento alisado se complementó con un zócalo alto de madera con moldura que ayuda a jerarquizar el espacio y se prolonga en el elegante mueble de mármol que contiene la bacha. Ubicado en la línea de la puerta, su delgado diseño evita choques al entrar pero su mayor secreto es una puerta lateral de guardado que además, permite acceder a los caños para arreglos y mantenimiento.

Antes y después: planos orientadores

 Revestimientos, muebles, carpinteros, marmoleros, nuevas conexiones. Todo lo que tenés que saber para optimizar una inversión que vale cada peso.  LA NACION

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