Joe Biden dijo que Trump “está bien” y agradeció al Servicio Secreto “por ponerlo a salvo”
Aproximadamente una hora después del ataque contra el exmandatario Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, condenó el atentado y agradeció al Servicio Secreto “por ponerlo a salvo”.
“Me han informado sobre el tiroteo en el mitin de Donald Trump en Pensilvania”, comenzó Biden en un mensaje difundido desde su cuenta de X.
I have been briefed on the shooting at Donald Trump’s rally in Pennsylvania.
I’m grateful to hear that he’s safe and doing well. I’m praying for him and his family and for all those who were at the rally, as we await further information.
Jill and I are grateful to the Secret…
— President Biden (@POTUS) July 13, 2024
“Estoy agradecido de saber que está a salvo y bien. Estoy orando por él y su familia y por todos los que estuvieron en la manifestación, mientras esperamos más información”, expresó el mandatario norteamericano.
“Jill y yo estamos agradecidos al Servicio Secreto por ponerlo a salvo. No hay lugar para este tipo de violencia en Estados Unidos. Debemos unirnos como una nación para condenarlo”, concluyó.
El ataque contra Trump ocurrió en un momento de la campaña en la cual Trump parecía notablemente fortalecido, posicionado como el favorito para ganar la elección contra el presidente, Joe Biden, y regresar a la Casa Blanca para un segundo mandato.
En las semanas antes del ataque de esta tarde, Trump había recorrido un sendero de buenas noticias. El muy controvertido fallo de la Corte Suprema sobre inmunidad presidencial puso un virtual punto final a su saga judicial. Y, a diferencia de 2020, cuando la pandemia del coronavirus arrasó con el mundo y su reelección, el foco de la campaña ahora estaba puesto sobre Biden, su salud mental, su vitalidad y su capacidad para cargar con el peso de la presidencia de Estados Unidos otros cuatro años. Trump y su campaña querían que la elección fuera un referendo sobre Biden, y no sobre Trump. De momento, lo han conseguido.
Noticia en desarrollo
Aproximadamente una hora después del ataque contra el exmandatario Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, condenó el atentado y agradeció al Servicio Secreto “por ponerlo a salvo”.
“Me han informado sobre el tiroteo en el mitin de Donald Trump en Pensilvania”, comenzó Biden en un mensaje difundido desde su cuenta de X.
I have been briefed on the shooting at Donald Trump’s rally in Pennsylvania.
I’m grateful to hear that he’s safe and doing well. I’m praying for him and his family and for all those who were at the rally, as we await further information.
Jill and I are grateful to the Secret…
— President Biden (@POTUS) July 13, 2024
“Estoy agradecido de saber que está a salvo y bien. Estoy orando por él y su familia y por todos los que estuvieron en la manifestación, mientras esperamos más información”, expresó el mandatario norteamericano.
“Jill y yo estamos agradecidos al Servicio Secreto por ponerlo a salvo. No hay lugar para este tipo de violencia en Estados Unidos. Debemos unirnos como una nación para condenarlo”, concluyó.
El ataque contra Trump ocurrió en un momento de la campaña en la cual Trump parecía notablemente fortalecido, posicionado como el favorito para ganar la elección contra el presidente, Joe Biden, y regresar a la Casa Blanca para un segundo mandato.
En las semanas antes del ataque de esta tarde, Trump había recorrido un sendero de buenas noticias. El muy controvertido fallo de la Corte Suprema sobre inmunidad presidencial puso un virtual punto final a su saga judicial. Y, a diferencia de 2020, cuando la pandemia del coronavirus arrasó con el mundo y su reelección, el foco de la campaña ahora estaba puesto sobre Biden, su salud mental, su vitalidad y su capacidad para cargar con el peso de la presidencia de Estados Unidos otros cuatro años. Trump y su campaña querían que la elección fuera un referendo sobre Biden, y no sobre Trump. De momento, lo han conseguido.
Noticia en desarrollo
El presidente de Estados Unidos condenó el atentado contra su rival en las elecciones generales y dijo que “no hay lugar para este tipo de violencia” LA NACION