Tiene jardín, césped natural y quincho: un dúplex en Belgrano que parece una casa en altura

Desde lo alto de los pisos 25 y 26, el departamento entrega vistas a Barrancas de Belgrano y el Río de la Plata. Allí vive una joven pareja que, tras una reforma estructural y un tiempo de habitarla, decidió reinventar la propiedad, de 400 m2, actualizando el diseño interior de algunos ambientes. Para ello, convocaron al Estudio Siuk, junto a quienes se involucraron en el proyecto de interiorismo que resulta un mix entre pasado y presente.
Los propietarios querían transformar su casa conservando muebles que ya tenían. El desafío estuvo en integrar estos elementos de manera armónica y reinventar los espacios, encontrando una nueva identidad para el hogar
Arq. Geraldine Misiuk, fundadora de Estudio Siuk, al frente del proyecto de interiorismo
En la terraza, de 150 m2, hay un generoso quincho con living, comedor y cocina. Luminoso y con vista abierta, está equipado conservando un estilo más tradicional.
Color y forma
El cuadro, que ya tenían los dueños de casa, fue el punto de partida para el comedor: con paredes, techo, piso y cortinas neutras, llama la atención y guía a la alfombra, que hicieron a pedido.
“Nos esforzamos por crear espacios que se salgan de lo común. En este proyecto, el diseño disruptivo se materializa en una imponente escultura-cuadro que se convierte en el protagonista del living. La pared grande ofrecía el potencial ideal para recibir una obra tan destacada”, cuenta la arquitecta.
La obra fue creada mediante corte CNC y ensamblada a mano, utilizando placas de MDF lijadas a mano y enchapadas con nogal floreado. El desafío adicional fue trasladar esta pieza hasta el piso 25 del edificio, lo que requirió un gran esfuerzo logístico.
El hilo azul
Sin cerramiento y con un paso ancho, desde el living se ve el cuarto contiguo, en el que armaron un bar de fondo espejado.
Al entrar a la habitación, aparece el escritorio, delimitado por un cielorraso más bajo y de frente al ventanal.
Espacio extra
El antiguo lavadero y cuarto de planchado se convirtió en una habitación secundaria, que tuviera una cama para visitas ocasionales: “La idea era que el espacio no se viera comprometido todo el tiempo. Combinando funcionalidad y estética, con este mueble la habitación se transforma fácilmente en un área para dormir cuando es necesario, sin ocupar espacio adicional cuando no está en uso”, cuenta Siuk.
Desde lo alto de los pisos 25 y 26, el departamento entrega vistas a Barrancas de Belgrano y el Río de la Plata. Allí vive una joven pareja que, tras una reforma estructural y un tiempo de habitarla, decidió reinventar la propiedad, de 400 m2, actualizando el diseño interior de algunos ambientes. Para ello, convocaron al Estudio Siuk, junto a quienes se involucraron en el proyecto de interiorismo que resulta un mix entre pasado y presente.
Los propietarios querían transformar su casa conservando muebles que ya tenían. El desafío estuvo en integrar estos elementos de manera armónica y reinventar los espacios, encontrando una nueva identidad para el hogar
Arq. Geraldine Misiuk, fundadora de Estudio Siuk, al frente del proyecto de interiorismo
En la terraza, de 150 m2, hay un generoso quincho con living, comedor y cocina. Luminoso y con vista abierta, está equipado conservando un estilo más tradicional.
Color y forma
El cuadro, que ya tenían los dueños de casa, fue el punto de partida para el comedor: con paredes, techo, piso y cortinas neutras, llama la atención y guía a la alfombra, que hicieron a pedido.
“Nos esforzamos por crear espacios que se salgan de lo común. En este proyecto, el diseño disruptivo se materializa en una imponente escultura-cuadro que se convierte en el protagonista del living. La pared grande ofrecía el potencial ideal para recibir una obra tan destacada”, cuenta la arquitecta.
La obra fue creada mediante corte CNC y ensamblada a mano, utilizando placas de MDF lijadas a mano y enchapadas con nogal floreado. El desafío adicional fue trasladar esta pieza hasta el piso 25 del edificio, lo que requirió un gran esfuerzo logístico.
El hilo azul
Sin cerramiento y con un paso ancho, desde el living se ve el cuarto contiguo, en el que armaron un bar de fondo espejado.
Al entrar a la habitación, aparece el escritorio, delimitado por un cielorraso más bajo y de frente al ventanal.
Espacio extra
El antiguo lavadero y cuarto de planchado se convirtió en una habitación secundaria, que tuviera una cama para visitas ocasionales: “La idea era que el espacio no se viera comprometido todo el tiempo. Combinando funcionalidad y estética, con este mueble la habitación se transforma fácilmente en un área para dormir cuando es necesario, sin ocupar espacio adicional cuando no está en uso”, cuenta Siuk.
Muebles a medida y objetos seleccionados fueron parte del proyecto de interiorismo que lideró Estudio Siuk. LA NACION