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Con una posible derrota en el Senado, el Gobierno enfrenta un jueves clave en su vínculo con la Justicia

El Gobierno transitó un año buscando planes A, B y C para intentar que los dos candidatos que eligió Javier Milei para la Corte Suprema de Justicia pudieran obtener acuerdo para integrar el máximo tribunal. Este jueves, si el peronismo no da sorpresas, el Senado votará finalmente los pliegos del juez federal Ariel Lijo y del catedrático Manuel García-Mansilla. La Casa Rosada llega al día de la definición con todos los pronósticos en contra: los últimos y magros intentos por evitar el quorum fracasaron y cerca del Presidente se preparan para una doble derrota.

Milei estará lejos del país cuando se desarrolle la sesión, pautada para las 14. El Presidente inicia esta noche un sorpresivo viaje exprés a Mar-a-lago para recibir un premio de corte liberal y tal vez encontrarse de manera informal con Donald Trump. Por su ausencia en el país, la vicepresidenta Victoria Villarruel no podrá presidir la sesión clave en el Senado.

Caso $LIBRA: ultiman una demanda por fraude que incluye a Milei ante una Corte Federal de Estados Unidos

El jefe del Estado tiene su foco puesto en cerrar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) -ya en el equipo económico califican de esperable y de “buena noticia” un primer desembolso equivalente al 40% de los US$20.000 millones del programa- y en conseguir fondos adicionales de otros organismos de crédito, como el Banco Mundial y el BID. “El programa económico es mucho más importante que la volatilidad”, dijo ayer un funcionario del equipo económico que trajinaba los pasillos de la Casa Rosada.

En el frente judicial, con el tema Corte, Milei parece haber dejado de dar la pelea. Si bien hubo alguna intentona por evitar el quorum de la sesión del jueves, no se vio desde la Casa Rosada un despliegue agresivo de pedidos a los gobernadores (jefes políticos de muchos senadores) ni a los legisladores aliados para pedirles que no bajen al recinto. “A mí nadie me llamó”, dijo a LA NACION un senador con interlocución con la Casa Rosada.

Un importante colaborador de la Casa Rosada dijo en las últimas horas: “Javier se cansó, no quiere que lo extorsionen más. Ya está, que se sienten y voten”.

Javier Milei, Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla

Consultado por LA NACION sobre si habrá quorum y si contempla que ambos pliegos salgan rechazados, un funcionario al tanto de las tratativas de los últimos meses respondió, escueto: “Posiblemente, sí”. La única y mínima esperanza que alberga la Casa Rosada es que el peronismo no logre alinear a toda la tropa y evidencie sus fisuras, arrojando alguna sorpresa.

El único intento por frenar la derrota que se escenificó en las últimas horas se dio con el radicalismo. En la tarde del martes acudió a Balcarce 50 el titular del bloque de la UCR en el Senado, Eduardo Vischi, acompañado por el secretario de Justicia, Sebastián Amerio. Juntos ingresaron al despacho del asesor Santiago Caputo, las principal espada judicial de Milei.

Según pudo reconstruir LA NACION, Vischi le sugirió a sus interlocutores en el Gobierno que retire los pliegos de los dos jueces del Senado. La respuesta oficial fue negativa. Los laderos de Milei, por su parte, le pidieron que el radicalismo no diera quorum. Pero luego los senadores radicales hicieron una reunión de bloque vía zoom y resolvieron que se sentarán en sus bancas el jueves.

Qué se espera

El Gobierno sabe que la votación del pliego de Lijo genera incomodidades en los principales bloques de la Cámara alta. Hay senadores en el radicalismo y en el peronismo que -por pedido de los gobernadores- preferirían no votar negativamente por el juez federal. Aún así, el jefe del bloque del PJ en el Senado, José Mayans, se mostró confiado en que los 34 senadores de Unión por la Patria dirán presente en el recinto. De todas formas, la bancada peronista se reunía hoy -feriado por el Día del Veterano y los Caídos en Malvinas- con el objetivo de tomar lista a la tropa y asegurarse la presencia en el recinto.

Según publicó LA NACION, en la previa los números son esquivos para el Gobierno. Al menos 30 senadores estarían dispuestos a vetar la nominación de Lijo, mientras que García-Mansilla parte de un piso de 40 rechazos. Los candidatos necesitan el voto de los dos tercios de los presentes para obtener el acuerdo.

El fracaso para el Gobierno no sería solo legislativo, sino que tendría coletazos en el frente judicial. En primer lugar, en la Casa Rosada siempre dijeron que, aunque el Senado rechace el pliego de García-Mansilla, dado que él (a diferencia de Lijo) consiguió que la Corte le tome juramento (e incluso firmó las primeras sentencias) “seguirá sentado en el máximo tribunal nombrado en comisión hasta que culmine el período legislativo” a fin de año.

Milei saluda a García Mansilla, al que nombró por decreto, en la apertura de sesiones ordinarias

Sin embargo, García-Mansilla podría decidir, como una resolución personal, no continuar sentado en la Corte con el rechazo del Senado a cuestas. Es probable que termine siendo objeto de múltiples planteos y recusaciones. Además, el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, tiene a cargo la causa en la que se reclama la inconstitucionalidad del decreto del Poder Ejecutivo que nombró en comisión a los jueces en la Corte, y -con el rechazo de la Cámara alta- podría emitir un fallo adverso.

El otro frente de tormenta que se le puede abrir al Gobierno tiene que ver con Comodoro Py y con la propia Corte. Milei nominó a Lijo haciendo propia una propuesta del ministro del máximo tribunal Ricardo Lorenzetti. Lijo, además de estar apadrinado por el juez supremo, es un exponente de un sistema en los tribunales federales, donde controla el juzgado federal 4° y subroga un segundo juzgado. El fracaso de toda la aventura podría arrojar a una mayor tensión con una Corte que se vio presionada en el último año y con Comodoro Py en general.

La definición de la suerte de Lijo y García-Mansilla también es relevante apra Cristina Kirchner. La defensa de la expresidenta presentó este lunes un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia para que el máximo tribunal revise su condena a seis años de prisión por la causa Vialidad. Es el último recurso que le queda a la exmandataria para evitar que se ejecute la pena dictada en su contra: si la Corte lo rechaza, la sentencia quedará firme.

Si el kirchnerismo rechaza los pliegos, Cristina Kirchner habrá optado por no congraciarse con los cortesanos. Tampoco ella tenía garantías de que los jueces del máximo tribunal se sintieran comprometidos a la hora de tomar su caso. Con una Corte adversa que tiene en sus manos su futuro judicial, la expresidenta coquetea con la posibilidad de lanzar una candidatura que le permita desplegar la narrativa “contra la proscripción” apelando al calor de sus votantes en la provincia de Buenos Aires.

El Gobierno transitó un año buscando planes A, B y C para intentar que los dos candidatos que eligió Javier Milei para la Corte Suprema de Justicia pudieran obtener acuerdo para integrar el máximo tribunal. Este jueves, si el peronismo no da sorpresas, el Senado votará finalmente los pliegos del juez federal Ariel Lijo y del catedrático Manuel García-Mansilla. La Casa Rosada llega al día de la definición con todos los pronósticos en contra: los últimos y magros intentos por evitar el quorum fracasaron y cerca del Presidente se preparan para una doble derrota.

Milei estará lejos del país cuando se desarrolle la sesión, pautada para las 14. El Presidente inicia esta noche un sorpresivo viaje exprés a Mar-a-lago para recibir un premio de corte liberal y tal vez encontrarse de manera informal con Donald Trump. Por su ausencia en el país, la vicepresidenta Victoria Villarruel no podrá presidir la sesión clave en el Senado.

Caso $LIBRA: ultiman una demanda por fraude que incluye a Milei ante una Corte Federal de Estados Unidos

El jefe del Estado tiene su foco puesto en cerrar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) -ya en el equipo económico califican de esperable y de “buena noticia” un primer desembolso equivalente al 40% de los US$20.000 millones del programa- y en conseguir fondos adicionales de otros organismos de crédito, como el Banco Mundial y el BID. “El programa económico es mucho más importante que la volatilidad”, dijo ayer un funcionario del equipo económico que trajinaba los pasillos de la Casa Rosada.

En el frente judicial, con el tema Corte, Milei parece haber dejado de dar la pelea. Si bien hubo alguna intentona por evitar el quorum de la sesión del jueves, no se vio desde la Casa Rosada un despliegue agresivo de pedidos a los gobernadores (jefes políticos de muchos senadores) ni a los legisladores aliados para pedirles que no bajen al recinto. “A mí nadie me llamó”, dijo a LA NACION un senador con interlocución con la Casa Rosada.

Un importante colaborador de la Casa Rosada dijo en las últimas horas: “Javier se cansó, no quiere que lo extorsionen más. Ya está, que se sienten y voten”.

Javier Milei, Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla

Consultado por LA NACION sobre si habrá quorum y si contempla que ambos pliegos salgan rechazados, un funcionario al tanto de las tratativas de los últimos meses respondió, escueto: “Posiblemente, sí”. La única y mínima esperanza que alberga la Casa Rosada es que el peronismo no logre alinear a toda la tropa y evidencie sus fisuras, arrojando alguna sorpresa.

El único intento por frenar la derrota que se escenificó en las últimas horas se dio con el radicalismo. En la tarde del martes acudió a Balcarce 50 el titular del bloque de la UCR en el Senado, Eduardo Vischi, acompañado por el secretario de Justicia, Sebastián Amerio. Juntos ingresaron al despacho del asesor Santiago Caputo, las principal espada judicial de Milei.

Según pudo reconstruir LA NACION, Vischi le sugirió a sus interlocutores en el Gobierno que retire los pliegos de los dos jueces del Senado. La respuesta oficial fue negativa. Los laderos de Milei, por su parte, le pidieron que el radicalismo no diera quorum. Pero luego los senadores radicales hicieron una reunión de bloque vía zoom y resolvieron que se sentarán en sus bancas el jueves.

Qué se espera

El Gobierno sabe que la votación del pliego de Lijo genera incomodidades en los principales bloques de la Cámara alta. Hay senadores en el radicalismo y en el peronismo que -por pedido de los gobernadores- preferirían no votar negativamente por el juez federal. Aún así, el jefe del bloque del PJ en el Senado, José Mayans, se mostró confiado en que los 34 senadores de Unión por la Patria dirán presente en el recinto. De todas formas, la bancada peronista se reunía hoy -feriado por el Día del Veterano y los Caídos en Malvinas- con el objetivo de tomar lista a la tropa y asegurarse la presencia en el recinto.

Según publicó LA NACION, en la previa los números son esquivos para el Gobierno. Al menos 30 senadores estarían dispuestos a vetar la nominación de Lijo, mientras que García-Mansilla parte de un piso de 40 rechazos. Los candidatos necesitan el voto de los dos tercios de los presentes para obtener el acuerdo.

El fracaso para el Gobierno no sería solo legislativo, sino que tendría coletazos en el frente judicial. En primer lugar, en la Casa Rosada siempre dijeron que, aunque el Senado rechace el pliego de García-Mansilla, dado que él (a diferencia de Lijo) consiguió que la Corte le tome juramento (e incluso firmó las primeras sentencias) “seguirá sentado en el máximo tribunal nombrado en comisión hasta que culmine el período legislativo” a fin de año.

Milei saluda a García Mansilla, al que nombró por decreto, en la apertura de sesiones ordinarias

Sin embargo, García-Mansilla podría decidir, como una resolución personal, no continuar sentado en la Corte con el rechazo del Senado a cuestas. Es probable que termine siendo objeto de múltiples planteos y recusaciones. Además, el juez federal de La Plata, Alejo Ramos Padilla, tiene a cargo la causa en la que se reclama la inconstitucionalidad del decreto del Poder Ejecutivo que nombró en comisión a los jueces en la Corte, y -con el rechazo de la Cámara alta- podría emitir un fallo adverso.

El otro frente de tormenta que se le puede abrir al Gobierno tiene que ver con Comodoro Py y con la propia Corte. Milei nominó a Lijo haciendo propia una propuesta del ministro del máximo tribunal Ricardo Lorenzetti. Lijo, además de estar apadrinado por el juez supremo, es un exponente de un sistema en los tribunales federales, donde controla el juzgado federal 4° y subroga un segundo juzgado. El fracaso de toda la aventura podría arrojar a una mayor tensión con una Corte que se vio presionada en el último año y con Comodoro Py en general.

La definición de la suerte de Lijo y García-Mansilla también es relevante apra Cristina Kirchner. La defensa de la expresidenta presentó este lunes un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia para que el máximo tribunal revise su condena a seis años de prisión por la causa Vialidad. Es el último recurso que le queda a la exmandataria para evitar que se ejecute la pena dictada en su contra: si la Corte lo rechaza, la sentencia quedará firme.

Si el kirchnerismo rechaza los pliegos, Cristina Kirchner habrá optado por no congraciarse con los cortesanos. Tampoco ella tenía garantías de que los jueces del máximo tribunal se sintieran comprometidos a la hora de tomar su caso. Con una Corte adversa que tiene en sus manos su futuro judicial, la expresidenta coquetea con la posibilidad de lanzar una candidatura que le permita desplegar la narrativa “contra la proscripción” apelando al calor de sus votantes en la provincia de Buenos Aires.

 La Casa Rosada hizo magros intentos para que no haya quorum en la sesión en la que se debatirá los pliegos de Lijo y García-Mansilla; la única esperanza en el oficialismo es que el PJ no logre alinear a su tropa  LA NACION

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