La fruta rica en vitamina A que favorece la visión y fortalece el cabello

El durazno es una fruta altamente nutritiva que aporta beneficios a la salud gracias a su contenido de beta-carotenos, los cuales el cuerpo convierte en vitamina A. Este nutriente es fundamental para varios aspectos del bienestar, entre los que se incluyen la mejora de la visión, el fortalecimiento del cabello, y el cuidado de la piel. Además, la vitamina A juega un rol esencial en el sistema inmunológico.
Los beneficios del durazno
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, “el durazno se destaca por su contenido en beta-carotenos, que el organismo convierte en vitamina A, esencial para la visión, la piel, el cabello y el sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes”. Aparte de los beneficios derivados de su contenido en beta-carotenos, el durazno también es una excelente fuente de minerales como el potasio, el magnesio y el calcio.
Sin embargo, es importante señalar que la biodisponibilidad del calcio en esta fruta es menor comparado con la de los lácteos. Además, contiene ácidos málico y cítrico, los cuales potencian la acción de la vitamina C y ayudan a la eliminación de toxinas en el cuerpo.
El estrés es una respuesta del cuerpo ante una situación desafiante o demandante, que puede manifestarse tanto a nivel físico como emocional. En cambio, la ansiedad se define como un estado constante de inquietud y temor, generalmente ante la anticipación de eventos que aún no suceden. Por su parte, el nerviosismo es una reacción momentánea ante una situación puntual, provocando malestar, pero de menor intensidad que la ansiedad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ansiedad se describe como una “sensación de peligro inminente, de pánico o de fatalidad”. El estrés, por otro lado, es un “estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil”.
El durazno contiene flavonoides que contribuyen a la protección celular
En cuanto a sus propiedades antioxidantes, el durazno contiene flavonoides, como la quercetina, que contribuyen a la protección celular y a la prevención de enfermedades. Según el Ministerio de Agricultura, “posee flavonoides como la quercetina, con propiedades antioxidantes y antitrombóticas, lo que podría ayudar en la prevención de enfermedades cardiovasculares y en la inhibición del crecimiento de algunos tumores“.
La historia y curiosidades sobre el durazno
Originario de las zonas templadas de Asia, el durazno fue introducido en Europa por los romanos desde Armenia. Su cultivo se remonta a más de 5.000 años en China. Hoy en día, el durazno se cultiva en países de todo el mundo, incluidos Turquía, Grecia, Francia, Estados Unidos, Sudáfrica y Nueva Zelanda. En España, la cuenca mediterránea es la principal región de cultivo, siendo uno de los países productores más importantes de esta fruta.
Además, las variedades de durazno se distinguen por su tamaño, forma y aroma, y suelen obtenerse mediante injertos. Las más conocidas incluyen las variedades Bulida, Canino, Nancy, Pavito y Mitger.
Una fruta completa para la salud
Con un 92 % de su peso comestible, el durazno se convierte en una opción saludable que combina fibra, potasio, vitamina C y carotenos. Gracias a sus diversos componentes, esta fruta no solo es deliciosa, sino también una fuente valiosa de nutrientes esenciales para el cuerpo.
Recuerde que, antes de incorporar cualquier nuevo alimento a su dieta, es recomendable que consulte con un médico especialista.
*Por Camila Paola Sánchez Fajardo
El durazno es una fruta altamente nutritiva que aporta beneficios a la salud gracias a su contenido de beta-carotenos, los cuales el cuerpo convierte en vitamina A. Este nutriente es fundamental para varios aspectos del bienestar, entre los que se incluyen la mejora de la visión, el fortalecimiento del cabello, y el cuidado de la piel. Además, la vitamina A juega un rol esencial en el sistema inmunológico.
Los beneficios del durazno
Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, “el durazno se destaca por su contenido en beta-carotenos, que el organismo convierte en vitamina A, esencial para la visión, la piel, el cabello y el sistema inmunológico, además de tener propiedades antioxidantes”. Aparte de los beneficios derivados de su contenido en beta-carotenos, el durazno también es una excelente fuente de minerales como el potasio, el magnesio y el calcio.
Sin embargo, es importante señalar que la biodisponibilidad del calcio en esta fruta es menor comparado con la de los lácteos. Además, contiene ácidos málico y cítrico, los cuales potencian la acción de la vitamina C y ayudan a la eliminación de toxinas en el cuerpo.
El estrés es una respuesta del cuerpo ante una situación desafiante o demandante, que puede manifestarse tanto a nivel físico como emocional. En cambio, la ansiedad se define como un estado constante de inquietud y temor, generalmente ante la anticipación de eventos que aún no suceden. Por su parte, el nerviosismo es una reacción momentánea ante una situación puntual, provocando malestar, pero de menor intensidad que la ansiedad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ansiedad se describe como una “sensación de peligro inminente, de pánico o de fatalidad”. El estrés, por otro lado, es un “estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil”.
El durazno contiene flavonoides que contribuyen a la protección celular
En cuanto a sus propiedades antioxidantes, el durazno contiene flavonoides, como la quercetina, que contribuyen a la protección celular y a la prevención de enfermedades. Según el Ministerio de Agricultura, “posee flavonoides como la quercetina, con propiedades antioxidantes y antitrombóticas, lo que podría ayudar en la prevención de enfermedades cardiovasculares y en la inhibición del crecimiento de algunos tumores“.
La historia y curiosidades sobre el durazno
Originario de las zonas templadas de Asia, el durazno fue introducido en Europa por los romanos desde Armenia. Su cultivo se remonta a más de 5.000 años en China. Hoy en día, el durazno se cultiva en países de todo el mundo, incluidos Turquía, Grecia, Francia, Estados Unidos, Sudáfrica y Nueva Zelanda. En España, la cuenca mediterránea es la principal región de cultivo, siendo uno de los países productores más importantes de esta fruta.
Además, las variedades de durazno se distinguen por su tamaño, forma y aroma, y suelen obtenerse mediante injertos. Las más conocidas incluyen las variedades Bulida, Canino, Nancy, Pavito y Mitger.
Una fruta completa para la salud
Con un 92 % de su peso comestible, el durazno se convierte en una opción saludable que combina fibra, potasio, vitamina C y carotenos. Gracias a sus diversos componentes, esta fruta no solo es deliciosa, sino también una fuente valiosa de nutrientes esenciales para el cuerpo.
Recuerde que, antes de incorporar cualquier nuevo alimento a su dieta, es recomendable que consulte con un médico especialista.
*Por Camila Paola Sánchez Fajardo
Tiene beta-carotenos que contribuyen al sistema inmunológico; además, aporta potasio, magnesio y calcio, fundamentales para una dieta saludable LA NACION