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El provocador viaje de Díaz Ayuso para homenajear al conquistador español Hernán Cortés que desató la polémica

CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, irrumpió en México con un discurso sin matices sobre la Conquista y el mestizaje que desató una fuerte polémica política, cultura y diplomática a amos lados del Atlántico. En su primer día de agenda oficial, la dirigente del Partido Popular (PP) participó en un homenaje a Hernán Cortés que generó tensiones en un momento en que ambos países intentan recomponer sus relaciones.

El acto central, titulado “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México”, se realizó en el Frontón México, luego de que una misa previa prevista en la Catedral Metropolitana fuera cancelada por la Arquidiócesis Primada. La Iglesia argumentó que no se trataba de un evento religioso sino de una iniciativa con posibles implicancias ideológicas y que, además, no contaba con los permisos necesarios.

Lejos de moderar su discurso, Díaz Ayuso defendió en el evento su visión sobre el pasado colonial. “El mestizaje es el mensaje de la esperanza y de la alegría”, afirmó ante un auditorio afín, en el que también participaron la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, el compositor Nacho Cano, autor del musical Malinche, y el escritor Juan Miguel Zunzunegui. “Ojalá algún día haya muchos más eventos como este y que nunca la libertad pida perdón por ser libertad”, agregó, en alusión a la cancelación del acto religioso inicial.

La controversia había comenzado incluso antes del evento. Decenas de representantes de pueblos originarios se congregaron frente a la Catedral Metropolitana para rechazar el homenaje a Cortés, a quien calificaron como responsable de “crímenes de lesa humanidad” contra las comunidades indígenas.

Díaz Ayuso en México

En tanto, sectores políticos vinculados al oficialismo mexicano criticaron la presencia de la dirigente española y su discurso sobre la Conquista, al que consideran una reivindicación de un proceso marcado por la violencia y el despojo.

El homenaje también incluyó una puesta en escena con fragmentos del musical Malinche, donde se cuenta la historia de amor entre una mujer indígena y el conquistador Cortés, interpretados por un coro juvenil. Cano defendió la figura de Cortés y su papel en la historia mexicana. “Sin Cortés no habría México”, sostuvo, en línea con una interpretación que resalta el mestizaje como elemento fundacional, en contraposición a las visiones que lo asocian con la colonización y la imposición cultural.

En el mismo sentido se expresó la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, quien reivindicó la figura de La Malinche como símbolo de agencia y no de traición. “Seguir hablando del pasado no nos va a resolver el presente”, afirmó. Por su parte, Zunzunegui cuestionó la idea de que la Conquista haya sido un genocidio y defendió el legado institucional y cultural de la colonización española.

Debate histórico de alta sensibilidad

El episodio reavivó un debate histórico de alta sensibilidad en México. La figura de Hernán Cortés, líder de la expedición que culminó con la caída de Tenochtitlán en 1521, sigue dividiendo a la sociedad entre quienes lo consideran fundador del México colonial y quienes lo ven como símbolo de la violencia de la Conquista. La elección inicial de la Catedral Metropolitana como sede del acto acentuó la carga simbólica del evento.

La polémica ocurre en un contexto de recomposición diplomática entre España y México, tras varios años de tensiones marcadas por el reclamo del gobierno mexicano para que la Corona española pidiera disculpas por la Conquista. Ese diferendo alcanzó su punto más alto durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador y se mantuvo bajo la actual mandataria, Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, en los últimos meses ambas partes habían dado señales de distensión. El rey Felipe VI reconoció recientemente los “abusos” cometidos durante la colonización, y se produjeron encuentros bilaterales orientados a relanzar la cooperación. En ese marco, la visita de Díaz Ayuso —una de las principales figuras de la oposición al presidente Pedro Sánchez— introduce un contrapunto político con el enfoque del gobierno español.

El rey Felipe VI de España reconoció la existencia de abusos coloniales durante la Conquista de América.

Desde el oficialismo mexicano, las reacciones no se hicieron esperar. Legisladores del partido Morena en la capital calificaron a la dirigente madrileña de “fascista” y criticaron su discurso. Incluso, el intelectual Pedro Miguel presentó una solicitud ante el Instituto Nacional de Bellas Artes para que los restos de Cortés, actualmente en México, sean entregados a España.

En contraste, la derecha mexicana mantuvo un perfil bajo. Más allá del respaldo de Rojo de la Vega, no hubo pronunciamientos relevantes del Partido Acción Nacional (PAN), que evitó amplificar la controversia.

Hasta el momento, la presidenta madrileña evitó referirse de manera directa a Sheinbaum durante su visita.

La agenda de Díaz Ayuso había comenzado horas antes en la Cámara de Comercio de España en México, donde mantuvo un encuentro con empresarios en un clima distendido. Allí, se refirió al creciente flujo de inversiones mexicanas en Madrid.

El viaje, de diez días, también generó cuestionamientos en España. La oposición madrileña criticó la extensión de la gira y el uso de recursos públicos, al considerar que la presidenta regional se ausenta de sus funciones sin control parlamentario.

Agencias AP y AFP y diario El País

CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, irrumpió en México con un discurso sin matices sobre la Conquista y el mestizaje que desató una fuerte polémica política, cultura y diplomática a amos lados del Atlántico. En su primer día de agenda oficial, la dirigente del Partido Popular (PP) participó en un homenaje a Hernán Cortés que generó tensiones en un momento en que ambos países intentan recomponer sus relaciones.

El acto central, titulado “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México”, se realizó en el Frontón México, luego de que una misa previa prevista en la Catedral Metropolitana fuera cancelada por la Arquidiócesis Primada. La Iglesia argumentó que no se trataba de un evento religioso sino de una iniciativa con posibles implicancias ideológicas y que, además, no contaba con los permisos necesarios.

Lejos de moderar su discurso, Díaz Ayuso defendió en el evento su visión sobre el pasado colonial. “El mestizaje es el mensaje de la esperanza y de la alegría”, afirmó ante un auditorio afín, en el que también participaron la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, el compositor Nacho Cano, autor del musical Malinche, y el escritor Juan Miguel Zunzunegui. “Ojalá algún día haya muchos más eventos como este y que nunca la libertad pida perdón por ser libertad”, agregó, en alusión a la cancelación del acto religioso inicial.

La controversia había comenzado incluso antes del evento. Decenas de representantes de pueblos originarios se congregaron frente a la Catedral Metropolitana para rechazar el homenaje a Cortés, a quien calificaron como responsable de “crímenes de lesa humanidad” contra las comunidades indígenas.

Díaz Ayuso en México

En tanto, sectores políticos vinculados al oficialismo mexicano criticaron la presencia de la dirigente española y su discurso sobre la Conquista, al que consideran una reivindicación de un proceso marcado por la violencia y el despojo.

El homenaje también incluyó una puesta en escena con fragmentos del musical Malinche, donde se cuenta la historia de amor entre una mujer indígena y el conquistador Cortés, interpretados por un coro juvenil. Cano defendió la figura de Cortés y su papel en la historia mexicana. “Sin Cortés no habría México”, sostuvo, en línea con una interpretación que resalta el mestizaje como elemento fundacional, en contraposición a las visiones que lo asocian con la colonización y la imposición cultural.

En el mismo sentido se expresó la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, quien reivindicó la figura de La Malinche como símbolo de agencia y no de traición. “Seguir hablando del pasado no nos va a resolver el presente”, afirmó. Por su parte, Zunzunegui cuestionó la idea de que la Conquista haya sido un genocidio y defendió el legado institucional y cultural de la colonización española.

Debate histórico de alta sensibilidad

El episodio reavivó un debate histórico de alta sensibilidad en México. La figura de Hernán Cortés, líder de la expedición que culminó con la caída de Tenochtitlán en 1521, sigue dividiendo a la sociedad entre quienes lo consideran fundador del México colonial y quienes lo ven como símbolo de la violencia de la Conquista. La elección inicial de la Catedral Metropolitana como sede del acto acentuó la carga simbólica del evento.

La polémica ocurre en un contexto de recomposición diplomática entre España y México, tras varios años de tensiones marcadas por el reclamo del gobierno mexicano para que la Corona española pidiera disculpas por la Conquista. Ese diferendo alcanzó su punto más alto durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador y se mantuvo bajo la actual mandataria, Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, en los últimos meses ambas partes habían dado señales de distensión. El rey Felipe VI reconoció recientemente los “abusos” cometidos durante la colonización, y se produjeron encuentros bilaterales orientados a relanzar la cooperación. En ese marco, la visita de Díaz Ayuso —una de las principales figuras de la oposición al presidente Pedro Sánchez— introduce un contrapunto político con el enfoque del gobierno español.

El rey Felipe VI de España reconoció la existencia de abusos coloniales durante la Conquista de América.

Desde el oficialismo mexicano, las reacciones no se hicieron esperar. Legisladores del partido Morena en la capital calificaron a la dirigente madrileña de “fascista” y criticaron su discurso. Incluso, el intelectual Pedro Miguel presentó una solicitud ante el Instituto Nacional de Bellas Artes para que los restos de Cortés, actualmente en México, sean entregados a España.

En contraste, la derecha mexicana mantuvo un perfil bajo. Más allá del respaldo de Rojo de la Vega, no hubo pronunciamientos relevantes del Partido Acción Nacional (PAN), que evitó amplificar la controversia.

Hasta el momento, la presidenta madrileña evitó referirse de manera directa a Sheinbaum durante su visita.

La agenda de Díaz Ayuso había comenzado horas antes en la Cámara de Comercio de España en México, donde mantuvo un encuentro con empresarios en un clima distendido. Allí, se refirió al creciente flujo de inversiones mexicanas en Madrid.

El viaje, de diez días, también generó cuestionamientos en España. La oposición madrileña criticó la extensión de la gira y el uso de recursos públicos, al considerar que la presidenta regional se ausenta de sus funciones sin control parlamentario.

Agencias AP y AFP y diario El País

 La presidenta de la Comunidad de Madrid participó en un acto sobre el conquistador Hernán Cortés, que enfrentó protestas indígenas, en medio del deshielo entre ambos países  LA NACION

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