En Iowa: un veterano decoró su vecindario como un cuento navideño para su esposa que tiene Alzheimer

En Indianola, Iowa, la Navidad adquirió un significado aún más profundo gracias a John Reichart, un veterano de 74 años que transformó su vecindario en un verdadero cuento navideño lleno de luces y alegría. Pero más allá de las decoraciones, este acto representa una prueba de amor inquebrantable hacia su esposa, Joan, quien tiene Alzheimer.
Hace cuatro años, cuando Joan fue diagnosticada, John decidió que su prioridad sería crear recuerdos inolvidables mientras estuviera a su lado. La Navidad, una de las épocas favoritas de la mujer, se convirtió en la ocasión perfecta para celebrar su amor y dar sentido a los días difíciles. “Si no fuera por mi esposa, no sé si lo hubiera hecho”, le reveló John a CBS News. Además, narró que ella ama la Navidad y que es por eso que haría todo lo posible para darle esa felicidad.
Con esa motivación, comenzó a decorar no solo su casa, sino también las de sus vecinos. Lo que al principio fue un esfuerzo individual, se transformó en una tradición comunitaria, donde la colaboración y la empatía ahora iluminan cada uno de los hogares y también los corazones de quienes viven en Indianola.
Un vecino emocionado sostuvo que era un privilegio tenerlo en el barrio, mientras que otro expresó que ese era el verdadero significado de la Navidad, “tenderle una mano al otro y a los seres queridos”.
Una promesa que desafía el tiempo
John no imagina abandonar esta tradición. Mientras Joan pueda disfrutar de las luces, las mantendrá encendidas y, aunque llegue el día en que ella ya no esté, planea continuar decorando en su memoria. “Lo haré mientras tenga fuerzas. Ella merece esto y mucho más”, afirmó con determinación.
Este compromiso inspiró tanto al vecindario que se habilitó un apartado postal para que personas de cualquier lugar puedan enviar tarjetas navideñas destinadas a la señora. John las leerá para ella, lo que sumará otro detalle lleno de amor a esta conmovedora historia.
A pesar de las dificultades que trae consigo el Alzheimer y de la lucha diaria, Joan conserva su sonrisa al ver el trabajo de su esposo y la reacción de la comunidad. “No sabía qué pensar al principio, pero me alegra que lo haya hecho. Lo amo con todo mi corazón”, expresó la mujer.
En Indianola, Iowa, la Navidad adquirió un significado aún más profundo gracias a John Reichart, un veterano de 74 años que transformó su vecindario en un verdadero cuento navideño lleno de luces y alegría. Pero más allá de las decoraciones, este acto representa una prueba de amor inquebrantable hacia su esposa, Joan, quien tiene Alzheimer.
Hace cuatro años, cuando Joan fue diagnosticada, John decidió que su prioridad sería crear recuerdos inolvidables mientras estuviera a su lado. La Navidad, una de las épocas favoritas de la mujer, se convirtió en la ocasión perfecta para celebrar su amor y dar sentido a los días difíciles. “Si no fuera por mi esposa, no sé si lo hubiera hecho”, le reveló John a CBS News. Además, narró que ella ama la Navidad y que es por eso que haría todo lo posible para darle esa felicidad.
Con esa motivación, comenzó a decorar no solo su casa, sino también las de sus vecinos. Lo que al principio fue un esfuerzo individual, se transformó en una tradición comunitaria, donde la colaboración y la empatía ahora iluminan cada uno de los hogares y también los corazones de quienes viven en Indianola.
Un vecino emocionado sostuvo que era un privilegio tenerlo en el barrio, mientras que otro expresó que ese era el verdadero significado de la Navidad, “tenderle una mano al otro y a los seres queridos”.
Una promesa que desafía el tiempo
John no imagina abandonar esta tradición. Mientras Joan pueda disfrutar de las luces, las mantendrá encendidas y, aunque llegue el día en que ella ya no esté, planea continuar decorando en su memoria. “Lo haré mientras tenga fuerzas. Ella merece esto y mucho más”, afirmó con determinación.
Este compromiso inspiró tanto al vecindario que se habilitó un apartado postal para que personas de cualquier lugar puedan enviar tarjetas navideñas destinadas a la señora. John las leerá para ella, lo que sumará otro detalle lleno de amor a esta conmovedora historia.
A pesar de las dificultades que trae consigo el Alzheimer y de la lucha diaria, Joan conserva su sonrisa al ver el trabajo de su esposo y la reacción de la comunidad. “No sabía qué pensar al principio, pero me alegra que lo haya hecho. Lo amo con todo mi corazón”, expresó la mujer.
Descubre la historia del veterano de Iowa que decoró su vecindario como un cuento navideño para su esposa que tiene Alzheimer. LA NACION