{"id":154256,"date":"2026-05-07T09:26:16","date_gmt":"2026-05-07T12:26:16","guid":{"rendered":"http:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/2026\/05\/07\/las-flores-en-castillos-de-hielo\/"},"modified":"2026-05-07T09:26:16","modified_gmt":"2026-05-07T12:26:16","slug":"las-flores-en-castillos-de-hielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/2026\/05\/07\/las-flores-en-castillos-de-hielo\/","title":{"rendered":"Las flores en Castillos de hielo"},"content":{"rendered":"<p><b>Hay d\u00edas en que recuerdo<\/b> tres, cuatro, cinco veces, muy seguido o cada ciertas horas, <b>la escena de una pel\u00edcula<\/b>. Debe tener todo el sentido. El gesto. Debe tener sus motivos. Mi \u00e1nimo, mis prop\u00f3sitos, mis dolores. No es cualquier cosa en lo que pienso ni tampoco el infinito. <b>Son segundos de pel\u00edculas que me gustan y que me vienen a buscar por ese algo.<\/b> Por ejemplo, el arranque de <i><b>Rocky V<\/b><\/i><b>. <\/b>En el plano est\u00e1 \u00e9l, le acaba de ganar a tajos en el rostro y moretones y trompadas al ruso Iv\u00e1n Drago. Est\u00e1 sentado en un banco en el vestuario tras la pelea. Llega su esposa, se le acerca, se acuclilla en sus rodillas y \u00e9l le dice: \u201cAdrian, no puedo hacer que mis manos dejen de temblar\u201d, mientras la c\u00e1mara enfoca esas palmas que fueron la fuerza que derrib\u00f3 Babel y ahora tiritan como una flor en tierra que avisa que el tiempo pasa. Por ejemplo, casi el final de <i><b>X-MEN Apocalipsis<\/b><\/i><b>.<\/b> El profesor est\u00e1 herido en el suelo, el mundo entero se derrumba en la parte de atr\u00e1s y \u00e9l la llama a Jean, la mutante m\u00e1s poderosa, y le dice \u201cDesat\u00e1 tu poder, Jean, dejalo ir\u201d y ella, el pelo del color del fuego cuando calienta, avanza y abre los brazos y una luz inmensa sale de su cuerpo para encandilar en rojo, para detener la tragedia. Otro ejemplo, el plano secuencia de <i><b>Notting Hill<\/b><\/i>. Will camina por una feria en una escena que dura poco m\u00e1s de un minuto pero que muestra verano, oto\u00f1o, invierno. Viste siempre igual, se va sacando o poniendo o cerrando el blazer seg\u00fan el clima y camina entre frutas, personas, su hermana, esas vidas, los amores, lo que nace y lo que muere. Esa me encanta. <\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas pens\u00e9 mucho en la cuarta escena en la que suelo pensar, <b>el final de <\/b><i><b>Castillos de hielo<\/b><\/i>, la pel\u00edcula de 1978 que cuenta la vida de <b>una joven que patina<\/b>, que tiene un accidente, que <b>se queda ciega<\/b> y vuelve a patinar igual, sin decirlo. <b>Pens\u00e9 en ese momento, en cuando preparan su regreso a la pista de hielo y se olvidan de las flores<\/b>, las rosas rojas que el p\u00fablico le arrojaba cada vez que ella se luc\u00eda. S\u00ed hab\u00edan pensado en lo dem\u00e1s: en reconocer los bordes, las barandas, en ubicar el centro para arrancar cuando la m\u00fasica lo marcara, en memorizar el lugar en que se sientan los jueces para que nadie sospechara que no ve, para que nadie descubriera su secreto. <b>Pero pensaron tanto en todo que no tuvieron en cuenta las flores <\/b>que le iban a ofrendar si patinaba perfecto y <b>ella patin\u00f3 perfecto<\/b>, la cadencia, el movimiento de los brazos que hac\u00edan pensar en un cisne blanco, las piernas hermosas, levantadas, abiertas, los saltos triples como si la fuerza fuese algo que si consigue con aire. Ella patin\u00f3 perfecto y <b>le tiraron flores y la tiraron al suelo <\/b>porque no las vio. Porque meses atr\u00e1s <b>patin\u00f3 con rabia<\/b> una noche tras una discusi\u00f3n con su nueva entrenadora y choc\u00f3 con unas mesas y golpe\u00f3 su cabeza contra unas cadenas y ya no puede ver. Por eso justo antes de pisarlas, antes de tropezar por culpa de un tallo, \u00e9l, que estuvo desde siempre, que la quiere desde siempre, que la vio alejarse hasta convertirse en famosa, que la vio con otro, le grit\u00f3 desde las gradas, Lexie, las flores, e intent\u00f3 alertarla, pero no. Ella cay\u00f3 igual y el estadio, que se hab\u00eda convertido en un vendaval de aplausos y de carteles a favor, porque ella hab\u00eda regresado, al darse cuenta se quebr\u00f3 como se astilla un vidrio por un sismo, se qued\u00f3 en silencio e hizo del lugar un espacio fr\u00edo. <b>As\u00ed est\u00e1 Lexie en el final de la pel\u00edcula y en ella pienso por estos d\u00edas<\/b>. Tiene el pelo rubio apenas alborotado por el imprevisto, el traje de pollera corta azul, la piel clara, la espalda r\u00edgida. <b>Est\u00e1 como cualquiera, con un secreto que quer\u00eda guardar y la verdad afuera<\/b>. Se queda unos segundos echada en el suelo, imp\u00e1vida, luego se levanta, lento, con ayuda. Es una roca que el mar dej\u00f3 a la vista y oblig\u00f3 a mostrar lo que no quer\u00eda: que a veces las cosas se pueden soportar en la intimidad pero ya no cuando las conoce el mundo. <\/p>\n<p>\u200b<\/p>\n<p><b>Hay d\u00edas en que recuerdo<\/b> tres, cuatro, cinco veces, muy seguido o cada ciertas horas, <b>la escena de una pel\u00edcula<\/b>. Debe tener todo el sentido. El gesto. Debe tener sus motivos. Mi \u00e1nimo, mis prop\u00f3sitos, mis dolores. No es cualquier cosa en lo que pienso ni tampoco el infinito. <b>Son segundos de pel\u00edculas que me gustan y que me vienen a buscar por ese algo.<\/b> Por ejemplo, el arranque de <i><b>Rocky V<\/b><\/i><b>. <\/b>En el plano est\u00e1 \u00e9l, le acaba de ganar a tajos en el rostro y moretones y trompadas al ruso Iv\u00e1n Drago. Est\u00e1 sentado en un banco en el vestuario tras la pelea. Llega su esposa, se le acerca, se acuclilla en sus rodillas y \u00e9l le dice: \u201cAdrian, no puedo hacer que mis manos dejen de temblar\u201d, mientras la c\u00e1mara enfoca esas palmas que fueron la fuerza que derrib\u00f3 Babel y ahora tiritan como una flor en tierra que avisa que el tiempo pasa. Por ejemplo, casi el final de <i><b>X-MEN Apocalipsis<\/b><\/i><b>.<\/b> El profesor est\u00e1 herido en el suelo, el mundo entero se derrumba en la parte de atr\u00e1s y \u00e9l la llama a Jean, la mutante m\u00e1s poderosa, y le dice \u201cDesat\u00e1 tu poder, Jean, dejalo ir\u201d y ella, el pelo del color del fuego cuando calienta, avanza y abre los brazos y una luz inmensa sale de su cuerpo para encandilar en rojo, para detener la tragedia. Otro ejemplo, el plano secuencia de <i><b>Notting Hill<\/b><\/i>. Will camina por una feria en una escena que dura poco m\u00e1s de un minuto pero que muestra verano, oto\u00f1o, invierno. Viste siempre igual, se va sacando o poniendo o cerrando el blazer seg\u00fan el clima y camina entre frutas, personas, su hermana, esas vidas, los amores, lo que nace y lo que muere. Esa me encanta. <\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas pens\u00e9 mucho en la cuarta escena en la que suelo pensar, <b>el final de <\/b><i><b>Castillos de hielo<\/b><\/i>, la pel\u00edcula de 1978 que cuenta la vida de <b>una joven que patina<\/b>, que tiene un accidente, que <b>se queda ciega<\/b> y vuelve a patinar igual, sin decirlo. <b>Pens\u00e9 en ese momento, en cuando preparan su regreso a la pista de hielo y se olvidan de las flores<\/b>, las rosas rojas que el p\u00fablico le arrojaba cada vez que ella se luc\u00eda. S\u00ed hab\u00edan pensado en lo dem\u00e1s: en reconocer los bordes, las barandas, en ubicar el centro para arrancar cuando la m\u00fasica lo marcara, en memorizar el lugar en que se sientan los jueces para que nadie sospechara que no ve, para que nadie descubriera su secreto. <b>Pero pensaron tanto en todo que no tuvieron en cuenta las flores <\/b>que le iban a ofrendar si patinaba perfecto y <b>ella patin\u00f3 perfecto<\/b>, la cadencia, el movimiento de los brazos que hac\u00edan pensar en un cisne blanco, las piernas hermosas, levantadas, abiertas, los saltos triples como si la fuerza fuese algo que si consigue con aire. Ella patin\u00f3 perfecto y <b>le tiraron flores y la tiraron al suelo <\/b>porque no las vio. Porque meses atr\u00e1s <b>patin\u00f3 con rabia<\/b> una noche tras una discusi\u00f3n con su nueva entrenadora y choc\u00f3 con unas mesas y golpe\u00f3 su cabeza contra unas cadenas y ya no puede ver. Por eso justo antes de pisarlas, antes de tropezar por culpa de un tallo, \u00e9l, que estuvo desde siempre, que la quiere desde siempre, que la vio alejarse hasta convertirse en famosa, que la vio con otro, le grit\u00f3 desde las gradas, Lexie, las flores, e intent\u00f3 alertarla, pero no. Ella cay\u00f3 igual y el estadio, que se hab\u00eda convertido en un vendaval de aplausos y de carteles a favor, porque ella hab\u00eda regresado, al darse cuenta se quebr\u00f3 como se astilla un vidrio por un sismo, se qued\u00f3 en silencio e hizo del lugar un espacio fr\u00edo. <b>As\u00ed est\u00e1 Lexie en el final de la pel\u00edcula y en ella pienso por estos d\u00edas<\/b>. Tiene el pelo rubio apenas alborotado por el imprevisto, el traje de pollera corta azul, la piel clara, la espalda r\u00edgida. <b>Est\u00e1 como cualquiera, con un secreto que quer\u00eda guardar y la verdad afuera<\/b>. Se queda unos segundos echada en el suelo, imp\u00e1vida, luego se levanta, lento, con ayuda. Es una roca que el mar dej\u00f3 a la vista y oblig\u00f3 a mostrar lo que no quer\u00eda: que a veces las cosas se pueden soportar en la intimidad pero ya no cuando las conoce el mundo. <\/p>\n<p>\u00a0Hay d\u00edas en que recuerdo tres, cuatro, cinco veces, muy seguido o cada ciertas horas, la escena de una pel\u00edcula. Debe tener todo el sentido. El gesto. Debe tener sus motivos. Mi \u00e1nimo, mis prop\u00f3sitos, mis dolores. No es cualquier cosa en lo que pienso ni tampoco el infinito. Son segundos de pel\u00edculas que me gustan y que me vienen a buscar por ese algo. Por ejemplo, el arranque de Rocky V. En el plano est\u00e1 \u00e9l, le acaba de ganar a tajos en el rostro y moretones y trompadas al ruso Iv\u00e1n Drago. Est\u00e1 sentado en un banco en el vestuario tras la pelea. Llega su esposa, se le acerca, se acuclilla en sus rodillas y \u00e9l le dice: \u201cAdrian, no puedo hacer que mis manos dejen de temblar\u201d, mientras la c\u00e1mara enfoca esas palmas que fueron la fuerza que derrib\u00f3 Babel y ahora tiritan como una flor en tierra que avisa que el tiempo pasa. Por ejemplo, casi el final de X-MEN Apocalipsis. El profesor est\u00e1 herido en el suelo, el mundo entero se derrumba en la parte de atr\u00e1s y \u00e9l la llama a Jean, la mutante m\u00e1s poderosa, y le dice \u201cDesat\u00e1 tu poder, Jean, dejalo ir\u201d y ella, el pelo del color del fuego cuando calienta, avanza y abre los brazos y una luz inmensa sale de su cuerpo para encandilar en rojo, para detener la tragedia. Otro ejemplo, el plano secuencia de Notting Hill. Will camina por una feria en una escena que dura poco m\u00e1s de un minuto pero que muestra verano, oto\u00f1o, invierno. Viste siempre igual, se va sacando o poniendo o cerrando el blazer seg\u00fan el clima y camina entre frutas, personas, su hermana, esas vidas, los amores, lo que nace y lo que muere. Esa me encanta. En los \u00faltimos d\u00edas pens\u00e9 mucho en la cuarta escena en la que suelo pensar, el final de Castillos de hielo, la pel\u00edcula de 1978 que cuenta la vida de una joven que patina, que tiene un accidente, que se queda ciega y vuelve a patinar igual, sin decirlo. Pens\u00e9 en ese momento, en cuando preparan su regreso a la pista de hielo y se olvidan de las flores, las rosas rojas que el p\u00fablico le arrojaba cada vez que ella se luc\u00eda. S\u00ed hab\u00edan pensado en lo dem\u00e1s: en reconocer los bordes, las barandas, en ubicar el centro para arrancar cuando la m\u00fasica lo marcara, en memorizar el lugar en que se sientan los jueces para que nadie sospechara que no ve, para que nadie descubriera su secreto. Pero pensaron tanto en todo que no tuvieron en cuenta las flores que le iban a ofrendar si patinaba perfecto y ella patin\u00f3 perfecto, la cadencia, el movimiento de los brazos que hac\u00edan pensar en un cisne blanco, las piernas hermosas, levantadas, abiertas, los saltos triples como si la fuerza fuese algo que si consigue con aire. Ella patin\u00f3 perfecto y le tiraron flores y la tiraron al suelo porque no las vio. Porque meses atr\u00e1s patin\u00f3 con rabia una noche tras una discusi\u00f3n con su nueva entrenadora y choc\u00f3 con unas mesas y golpe\u00f3 su cabeza contra unas cadenas y ya no puede ver. Por eso justo antes de pisarlas, antes de tropezar por culpa de un tallo, \u00e9l, que estuvo desde siempre, que la quiere desde siempre, que la vio alejarse hasta convertirse en famosa, que la vio con otro, le grit\u00f3 desde las gradas, Lexie, las flores, e intent\u00f3 alertarla, pero no. Ella cay\u00f3 igual y el estadio, que se hab\u00eda convertido en un vendaval de aplausos y de carteles a favor, porque ella hab\u00eda regresado, al darse cuenta se quebr\u00f3 como se astilla un vidrio por un sismo, se qued\u00f3 en silencio e hizo del lugar un espacio fr\u00edo. As\u00ed est\u00e1 Lexie en el final de la pel\u00edcula y en ella pienso por estos d\u00edas. Tiene el pelo rubio apenas alborotado por el imprevisto, el traje de pollera corta azul, la piel clara, la espalda r\u00edgida. Est\u00e1 como cualquiera, con un secreto que quer\u00eda guardar y la verdad afuera. Se queda unos segundos echada en el suelo, imp\u00e1vida, luego se levanta, lento, con ayuda. Es una roca que el mar dej\u00f3 a la vista y oblig\u00f3 a mostrar lo que no quer\u00eda: que a veces las cosas se pueden soportar en la intimidad pero ya no cuando las conoce el mundo.\u00a0\u00a0LA NACION<\/p>\n<p>\u200b<a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/cultura\/las-flores-en-castillos-de-hielo-nid07052026\/\" target=\"_blank\" class=\"feedzy-rss-link-icon\">Read More<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay d\u00edas en que recuerdo tres, cuatro, cinco veces, muy seguido o cada ciertas horas, la escena de una pel\u00edcula. Debe tener todo el sentido. El gesto. Debe tener sus motivos. Mi \u00e1nimo, mis prop\u00f3sitos, mis dolores. No es cualquier cosa en lo que pienso ni tampoco el infinito. Son segundos de pel\u00edculas que me &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":154257,"comment_status":"","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[48,33,39],"tags":[],"class_list":["post-154256","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-interes-general","category-nacionales","category-ultimas-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=154256"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/154256\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/154257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=154256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=154256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tierradelfuego24.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=154256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}