Interés GeneralNacionalesUltimas Noticias

Ya no hay deuda: Boca dominó a Franca, el mejor equipo de Brasil, y ganó la Champions League Americas

¡Boca es el rey de la Champions League Americas de básquetbol! Por primera vez en su historia logró subir al escalón que tanto anhelaba y que no había alcanzado en la temporada pasada. Ahora es el dueño del continente en el nivel de clubes. La vitrina de trofeos de básquetbol recibirá al 16, que llegó de la manera soñada. Boca se lo propuso seriamente, lo trabajó consciente desde que eligió a su entrenador y este sábado, al filo de la medianoche, lo consiguió.

La epopeya concluyó ante el gigante brasileño Franca, al que venció en el estadio de Obras Sanitarias por 86 a 72 en el cierre del Final Four del torneo continental. El cuadro argentino se impuso en cada uno de los cuatro períodos del partido decisivo de los 51 del certamen, tal como lo había hecho frente a Flamengo en la semifinal.

La deuda ya no es tal. ¡Qué manera de cerrar el círculo! Y qué nivel el del cuadro xeneize, ya mostrado el viernes con una superioridad impensada sobre el conjunto al que dirigía Sergio “Oveja” Hernández, que fue despedido tras perder el tercer puesto ante Nacional, de Uruguay, un rato antes de la final. En el cierre del torneo, Boca desorientó de principio a fin a su adversario, que nunca llegó a imponer su favoritismo. Desde el comienzo Franca tuvo enfrente una fiera que le mostró los dientes, un laboratorio que exhibió cerebro y un grupo de jugadores que tuvieron muñeca.

El duelo que se impuso en la final: Francisco Cáffaro fue una pesadilla para Lucas Dias, al que le realizó dos tapadas para el recuerdo y doblegó con varios dobles.

Una final con todas las letras. Los platillos y bombos de la parcialidad boquense fueron fundamentales para entender que el contexto de lo que estaba en juego correspondía a la máxima competición de esta región del continente y no de la norteamericana. Porque el arranque fue digno de la NBA. En el Templo del Rock, el concierto se abrió a lo grande, como esos inolvidables en los que la gente vibra y los corazones se aceleran por tanta emoción. Un show impensado. Lleno de tensión, pero a la vez con muestras de distensión absoluta.

Gran final de Michael Smith, que tuvo un 80 por ciento en dobles y con 12 tantos fue el tercer máximo anotador del campeón.

En lugar de pelear por un título semejante, sendos equipos parecían haber vendido tickets para un evento recreativo, de lanzamientos, de entretenimiento. Específicamente, de triples. Se repartieron ocho en una franja de ¡tres minutos y medio! dentro de los primeros diez que se jugaron.

Santiago Scala soltó una muñeca intratable, anotando tres en esos momentos y así disminuir el desafío que partió en el lado rival desde la clase de Lucas Dias; a la vez, los dobles (y libres) tan precisos como inteligentes de Francisco Cáffaro fueron un arma complementaria que caminó a la par de su compañero. El santafesino fue el claro MVP de la noche: además de dos tapadas memorables a Dias en la primera decena de minutos y en la última, hizo una final descomunal manteniendo el cien por ciento de efectividad en lanzamientos durante las primeras tres etapas.

Si la versión del equipo de Nicolás Casalánguida había sido tan arrolladora como inesperada el viernes ante el Mengão, la de la definición fue increíblemente superadora. Porque no es fácil seguirle el ritmo a otro gran protagonista permanente en esta competición como lo es Franca. Y Boca no sólo lo consiguió, sino que lo obligó a que sus jugadores se miraran las caras una y otra vez para comprender lo que estaba sucediendo.

Noticia en desarrollo

¡Boca es el rey de la Champions League Americas de básquetbol! Por primera vez en su historia logró subir al escalón que tanto anhelaba y que no había alcanzado en la temporada pasada. Ahora es el dueño del continente en el nivel de clubes. La vitrina de trofeos de básquetbol recibirá al 16, que llegó de la manera soñada. Boca se lo propuso seriamente, lo trabajó consciente desde que eligió a su entrenador y este sábado, al filo de la medianoche, lo consiguió.

La epopeya concluyó ante el gigante brasileño Franca, al que venció en el estadio de Obras Sanitarias por 86 a 72 en el cierre del Final Four del torneo continental. El cuadro argentino se impuso en cada uno de los cuatro períodos del partido decisivo de los 51 del certamen, tal como lo había hecho frente a Flamengo en la semifinal.

La deuda ya no es tal. ¡Qué manera de cerrar el círculo! Y qué nivel el del cuadro xeneize, ya mostrado el viernes con una superioridad impensada sobre el conjunto al que dirigía Sergio “Oveja” Hernández, que fue despedido tras perder el tercer puesto ante Nacional, de Uruguay, un rato antes de la final. En el cierre del torneo, Boca desorientó de principio a fin a su adversario, que nunca llegó a imponer su favoritismo. Desde el comienzo Franca tuvo enfrente una fiera que le mostró los dientes, un laboratorio que exhibió cerebro y un grupo de jugadores que tuvieron muñeca.

El duelo que se impuso en la final: Francisco Cáffaro fue una pesadilla para Lucas Dias, al que le realizó dos tapadas para el recuerdo y doblegó con varios dobles.

Una final con todas las letras. Los platillos y bombos de la parcialidad boquense fueron fundamentales para entender que el contexto de lo que estaba en juego correspondía a la máxima competición de esta región del continente y no de la norteamericana. Porque el arranque fue digno de la NBA. En el Templo del Rock, el concierto se abrió a lo grande, como esos inolvidables en los que la gente vibra y los corazones se aceleran por tanta emoción. Un show impensado. Lleno de tensión, pero a la vez con muestras de distensión absoluta.

Gran final de Michael Smith, que tuvo un 80 por ciento en dobles y con 12 tantos fue el tercer máximo anotador del campeón.

En lugar de pelear por un título semejante, sendos equipos parecían haber vendido tickets para un evento recreativo, de lanzamientos, de entretenimiento. Específicamente, de triples. Se repartieron ocho en una franja de ¡tres minutos y medio! dentro de los primeros diez que se jugaron.

Santiago Scala soltó una muñeca intratable, anotando tres en esos momentos y así disminuir el desafío que partió en el lado rival desde la clase de Lucas Dias; a la vez, los dobles (y libres) tan precisos como inteligentes de Francisco Cáffaro fueron un arma complementaria que caminó a la par de su compañero. El santafesino fue el claro MVP de la noche: además de dos tapadas memorables a Dias en la primera decena de minutos y en la última, hizo una final descomunal manteniendo el cien por ciento de efectividad en lanzamientos durante las primeras tres etapas.

Si la versión del equipo de Nicolás Casalánguida había sido tan arrolladora como inesperada el viernes ante el Mengão, la de la definición fue increíblemente superadora. Porque no es fácil seguirle el ritmo a otro gran protagonista permanente en esta competición como lo es Franca. Y Boca no sólo lo consiguió, sino que lo obligó a que sus jugadores se miraran las caras una y otra vez para comprender lo que estaba sucediendo.

Noticia en desarrollo

 ¡Boca es el rey de la Champions League Americas de básquetbol! Por primera vez en su historia logró subir al escalón que tanto anhelaba y que no había alcanzado en la temporada pasada. Ahora es el dueño del continente en el nivel de clubes. La vitrina de trofeos de básquetbol recibirá al 16, que llegó de la manera soñada. Boca se lo propuso seriamente, lo trabajó consciente desde que eligió a su entrenador y este sábado, al filo de la medianoche, lo consiguió.La epopeya concluyó ante el gigante brasileño Franca, al que venció en el estadio de Obras Sanitarias por 86 a 72 en el cierre del Final Four del torneo continental. El cuadro argentino se impuso en cada uno de los cuatro períodos del partido decisivo de los 51 del certamen, tal como lo había hecho frente a Flamengo en la semifinal.La deuda ya no es tal. ¡Qué manera de cerrar el círculo! Y qué nivel el del cuadro xeneize, ya mostrado el viernes con una superioridad impensada sobre el conjunto al que dirigía Sergio “Oveja” Hernández, que fue despedido tras perder el tercer puesto ante Nacional, de Uruguay, un rato antes de la final. En el cierre del torneo, Boca desorientó de principio a fin a su adversario, que nunca llegó a imponer su favoritismo. Desde el comienzo Franca tuvo enfrente una fiera que le mostró los dientes, un laboratorio que exhibió cerebro y un grupo de jugadores que tuvieron muñeca.Una final con todas las letras. Los platillos y bombos de la parcialidad boquense fueron fundamentales para entender que el contexto de lo que estaba en juego correspondía a la máxima competición de esta región del continente y no de la norteamericana. Porque el arranque fue digno de la NBA. En el Templo del Rock, el concierto se abrió a lo grande, como esos inolvidables en los que la gente vibra y los corazones se aceleran por tanta emoción. Un show impensado. Lleno de tensión, pero a la vez con muestras de distensión absoluta.En lugar de pelear por un título semejante, sendos equipos parecían haber vendido tickets para un evento recreativo, de lanzamientos, de entretenimiento. Específicamente, de triples. Se repartieron ocho en una franja de ¡tres minutos y medio! dentro de los primeros diez que se jugaron.Santiago Scala soltó una muñeca intratable, anotando tres en esos momentos y así disminuir el desafío que partió en el lado rival desde la clase de Lucas Dias; a la vez, los dobles (y libres) tan precisos como inteligentes de Francisco Cáffaro fueron un arma complementaria que caminó a la par de su compañero. El santafesino fue el claro MVP de la noche: además de dos tapadas memorables a Dias en la primera decena de minutos y en la última, hizo una final descomunal manteniendo el cien por ciento de efectividad en lanzamientos durante las primeras tres etapas.Si la versión del equipo de Nicolás Casalánguida había sido tan arrolladora como inesperada el viernes ante el Mengão, la de la definición fue increíblemente superadora. Porque no es fácil seguirle el ritmo a otro gran protagonista permanente en esta competición como lo es Franca. Y Boca no sólo lo consiguió, sino que lo obligó a que sus jugadores se miraran las caras una y otra vez para comprender lo que estaba sucediendo.Noticia en desarrollo  LA NACION

Read More

Related Articles

Back to top button
Close
Close